Este seminario se desarrolló fundamentalmente a través de las news (news://music.pangea.org/cxc.assoc.gpd.maig98.bit), una lista de correo-e elaborada con los participantes de las news y aquellos que no tenían acceso a ellas y ponencias que fueron colocadas en la página web del seminario (menos las que llegaron sobre el cierre del Congreso online, aunque se incluyen en el libro). En las news hubo unas 60 intervenciones, aunque algunas fueron de mera cortesía (presentación o salutación). La lista terminó con 35 inscritos fijos. Se recibieron 21 ponencias (una de ellas es parte de una discusión generada en las news). 13 procedieron de Catalunya, 3 de Argentina, 2 de Cuba y una de Madrid, Dinamarca y País Vasco, respectivamente.
El debate demostró que el enfrentamiento entre los mundos del bit y el papel con connotaciones cataclísmicas (supervivencia o muerte del último soporte) es efectivamente falso, porque prácticamente nadie se centró en esta cuestión, como suele ocurrir entre internautas con experiencia en el trabajo con las redes. La idea de que uno, el soporte digital, liquidará al otro, el soporte de papel, ha sido reiteradamente expresada desde el "exterior" de la propia dinámica de Internet, como una especie de lema-sábana que cubre y encubre la verdadera naturaleza de la discusión: la relación concreta entre las publicaciones del mundo real y las del mundo virtual (tomando en cuenta que muchas comparten ambos mundos) en una sociedad crecientemente organizada por las tecnologías de la información.
El debate, pues, se centró en varios aspectos donde las publicaciones
reales y virtuales se encuentran: la organización empresarial y
de la comunicación, el tipo de periodismo necesario (si es necesario)
en el ciberespacio, la creación de opinión pública
en la Red, la economía de las publicaciones electrónicas,
el funcionamiento de las audiencias, los tipos de lecturas que proponen
unos y otros medios, la transición desde medios de papel a medios
de bits, las nuevas necesidades profesionales y la previsible configuración
de los nuevos medios. Se aportaron dos experiencias concretas de medios
tradicionales que han creado una redacción específica para
la versión online (El País de Madrid y Aktuelt de Dinamarca).
También hubo un largo y rico debate donde se cuestionó si
la publicación electrónica y el periodismo digital eran nuevas
categorías o, por el contrario, en el fondo se trataba de lo mismo
de siempre (periodismo bien hecho por los profesionales preparados para
ello) pero en un sustrato diferente.
Podríamos sintetizar lo planteado en las discusiones y en las
ponencias—con el lógico riesgo de simplificar lo que han sido contribuciones
muy diversas y complejas—recogiendo las posturas en diversas categorías:
A) Organización empresarial. La publicación electrónica, ya sea la que nace directamente en Internet o la que se crea como la versión digital de la existente en el mundo real, requiere un tipo de organización específica. Sus rasgos son peculiares y, cuando se desarrollan en el seno de una empresa de medios de comunicación, afectan directamente a la organización de ésta pues surgen nuevas facetas en la gestión de los flujos de comunicación que no son específicos de ningún soporte en particular, sino de las modificaciones generales que introducen las tecnologías de la información.
Los rasgos de esta organización empresarial de la publicación electrónica son:
1) Una gran flexibilidad interna y de respuesta exterior.
2) Altamente implicada en su audiencia informativa, como corresponde
a un hipermedio.
3) Canales abiertos al lector, tanto desde el punto de la recepción
como de la emisión.
4) Una respuesta directa y continuada a los acontecimientos y temáticas
propias.
5) integrada en flujos comunicacionales coyunturales.
B) Organización de la comunicación.
1) Una estructuración de la información adecuada a las
posibilidades del hiperlenguaje: la circularidad del conocimiento.
2) Uso de Internet como parte del archivo propio.
3) Articulación de la tecnología y la comunicación.
4) Una mayor especialización profesional.
5) Continuidad de la información en relación interactiva
con la audiencia.
C) Organización corporativa. Ventajas, de partida, de los medios tradicionales con respecto a las publicaciones electrónicas surgidas en la Red: objetivos a conseguir por éstas.
1) Una cabecera de prestigio.
2) Una redacción formada y experimentada en la gestión
de información y de flujos comunicacionales.
c) Un archivo que cubra un arco temporal "suficiente".
d) Una cultura corporativa.
D) Organización económica. Ventajas, de partida, de la publicación electrónica.
1) La publicación electrónica puede subsistir en todos
los tamaños empresariales. No hay una masa crítica mínima
para participar en el gran kiosco digital.
2) No es necesario, por tanto, economías de escala.
3) El factor cooperativo es tan importante como el competitivo (casi
más), lo cual permite dar "saltos" financieros e, incluso, funcionar
durante un tiempo largo --el de asentamiento de los factores mencionados
en el apartado C) con escasa inversión económica. La propia
concurrencia en una plataforma que no segmenta a la audiencia por razón
del precio que paga por ejemplar ya supone un ahorro en la difusión
(el denominado kiosco virtual con todo el material disponible que uno desea).
4) Los gastos fijos (infraestructura, impresión, distribución,
recogida de devoluciones, almacenaje, etc.) son incomparablemente insignificantes:
la propia red proporciona los recursos tecnológicos básicos,
cosa que no sucede en el ámbito de los medios de comunicación
del mundo real.
5) El abaratamiento de costos lo es tanto para el suministrador
de contenidos como para el receptor.
6) Las vías de distribución son más diversificadas
que la del kiosco real: web, correo-e, news, FTP, listas de distribución,
foros, chats y sistemas nuevos, como el ICQ. A ello, habría que
añadir como categoría específica, el hiperenlace.
E) Organización de los lectores (o audiencias).
Este constituye, sin duda, uno de los aspectos más diferenciados entre publicaciones reales y electrónicas. Internet tiene la virtud (que muchos consideran defecto) de incrementar exponencialmente el volumen de información, pero, a la vez, la organiza, aunque no sea a gusto de todos. La publicación electrónica es una de esas instancias organizadoras: estructura la información, la sintetiza y abre nuevos caminos para el lector. Entre ambos, publicación electrónica y audiencia, si este proceso está conseguido, surge una especie de lonja de la comunicación, donde la oferta y la demanda se retroalimentan mutuamente.
1) Nuevas formas de gestionar la información y el conocimiento.
La materia prima ya suele venir con un alto grado de procesamiento.
2) Crear un universo informativo a la carta: relación personalizada
con el lector.
3) Multiplicación de las audiencias: nuevos colectivos y una
mayor diversidad cultural.
4) Diversificación de los puntos de encuentro: el correo-e y
el almacén de archivos. La web es, en realidad, esto último
pero con una serie de rasgos propios de las publicaciones.
F) Organización de la formación del nuevo profesional de la comunicación.
1) A nuevas formas de organizar la comunicación (y la empresa)
corresponde el aprendizaje y la experiencia que ese contexto demanda: esto
requiere investigación y formación.
2) En la publicación electrónica, si bien el receptor
puede personalizar la información que recibe, el emisor, a su vez
también se personaliza con respecto a esa demanda: una mayor responsabilidad
individual del profesional de la comunicación.
3) Nuevas herramientas para publicar y nuevas audiencias para integrar
la publicación: cómo insertarse en el flujo continuo de la
comunicación.
G) Organizaciones no mediáticas con publicaciones electrónicas. Nuevos periodistas.
1) La publicación electrónica es el medio de expresión
de cualquier colectivo organizado (por sus contenidos, objetivos corporativos
o empresariales, etc.) capaz de organizar su información de acuerdo
a la estructura de un medio de comunicación: noticias, reportajes,
análisis, opinión, etc., en un ámbito temático,
en principio, ilimitado.
2) Por tanto, el universo de comunicadores y nuevos medios generado
por las tecnologías de la información apenas está
en los primeros instantes de su Big Bang.
3) Esto plantea la negociación entre una cultura de la información
y la comunicación firmemente aposentada en el mundo real, y la nueva
--más difusa y borrosa por ahora-- que comienza a emerger en el
ciberespacio. Por ahora, la voz cantante la lleva la primera, pero no tiene
que ser necesariamente así en un futuro próximo.
H) Organizaciones mediáticas con publicaciones electrónicas. Nuevas redacciones.
1) La mayoría de medios tradicionales siguen usando Internet
para trasponer sus contenidos habituales.
2) Las experiencias donde esta fase comienza a superarse apuntalan
muchos de los puntos expresados hasta aquí: a) aparece una nueva
organización interna; b) contiene una redacción y servicios
administrativos propios que, rápidamente, adoptan códigos
culturales diferentes; c) inicia aportaciones editoriales propias para
responder a la demanda ininterrumpida del tiempo de la información
y la audiencia; d) existe una dificultad estructural (cultural) para "trasvasar
de regreso" a la redacción la experiencia de la publicación
electrónica; e) la integración con los colectivos que dinamizan
el proceso informativo en el ciberespacio avanza muy lentamente, quizá
como resultado de lo anterior o porque, directamente, no entra todavía
en los objetivos de estos medios expandir el consejo de redacción
del medio tradicional con las aportaciones que proceden del ciberespacio.
I) Repercusiones.
Durante el seminario, se planteó si todo el proceso de creación
de publicaciones electrónicas a través de Internet no es
realmente un fenómeno coyuntural. Sobre todo, si lo que se debe
hacer es preservar los valores tradicionales del periodismo, ejercido por
periodistas en el sentido profesional y corporativo del término,
a fin de evitar las perversiones más habituales que suele achacarse
al exceso y a los excesos del exceso de información: fuentes no
contrastadas, información no fiable, falta de consistencia para
crear estados de opinión pública, info-agotamiento delos
lectores, etc.
Este es un debate que permanece abierto y que, como se manifestó
en las discusiones, posiblemente acompañará al desarrollo
de la Sociedad de la Información y servirá como punto de
referencia para evaluar su propia progresión.
Barcelona, 1998.
Abril de 1998
Luis Angel Fernández Hermana
luisangel@reporters.net
Coordinador del Seminario "Bits o papel: un falso dilema".